2/5/2016

El personaje de Fali se vuelve cada vez más misterioso. Sus hijas, de dieciocho y veinte años, lo rechazan y tendría que buscar el motivo, pero dejaré que el personaje tenga una historia propia. Fali aparece por primera vez en la página veinticinco y ya la historia me pide que aparezca antes. Lidia tiene que creer en el amor para que el guion tenga un final feliz y Fali va a ser el personaje que le ayude a conseguirlo.

3/5/2016

Además de la lectura de novelas, que es lo que más leo, también releo a mis poetas preferidos cuando consigo el estado ideal para su lectura. El estado ideal es cuando creo un diálogo o una escena que me gusta. Es un estado casi de nirvana. En este momento estoy releyendo Soledades de Góngora (1561- 1627). Y curioso, al leer en estado (modo) creativo comprendo mejor a los poetas. Góngora cree que en los humanos hay un estado de pureza que la sociedad ha castrado y que lo puede encontrar buscando una sociedad primigenia, de pastores y agricultores (comunismo primitivo). Él busca al hombre cercano a lo primitivo como símbolo de pureza. La novela y la poesía pastoril desarrollarían esta idea más profusamente.

4/5/2016

Raúl, el exnovio de Lidia, va al pub de Abel, al que no conoce, para sonsacarle cosas de Lidia. Fali también está en la sala. En un momento de la conversación vemos el daño que le debe de estar haciendo Abel a Lidia.

RAÚL

Conozco a unas clientas tuyas.

(haciéndose el olvidadizo)

Juana y… ¿Siguen viniendo?

ABEL

Ah, sí. Juana y Lidia.

RAÚL

Hace tiempo que no sé nada de ellas. Me hablaban mucho de este lugar.

ABEL

Siguen viniendo y a Lidia ya la tengo… Perdona, soy un bocaza de cojones y…

RAÚL

No, sigue. ¡Es que está! Yo también iba detrás de ella, pero nunca conseguí nada…

ABEL

A estas tías hay que saber entrarles y todo sale rodado.

RAÚL

¿Cómo hay que entrarles?

ABEL

Tienes que parecer que eres el hombre más sincero del mundo, te flagelas un poco, haces de padre…

Raúl se está poniendo enfermo.

RAÚL

No sigas.

Raúl no se puede creer que Lidia pueda estar con ese individuo. Fali, que está en la sala, canta la canción He moved through the fair de Sinead O´Connor, que ya le dedicara a Lidia. Fali mira a Raúl mientras canta y éste presiente que Lidia forma parte de la historia del pub.
5/5/2016

Preparo un nuevo artículo para el blog bucaré producciones. Se me ocurrió poner un adjetivo a cada obra que recuerdo haber visto . El artículo se titula El teatro vacío. Algunos de los adjetivos son: el teatro pausado, airado, acrobático, antiguo, infumable, rebuscado, provocador, necesario, libre, deseado, esnob, compinchado, absurdo, inútil, poético, clásico, hermético, asistido, revolucionario, sumiso, animado, reaccionario, místico, subversivo, perseguido, alentado, tramposo, oficial, conectado, ajeno, subvencionado, … Me paré en el adjetivo treinta. Los catorce primeros se los he adjudicado a obras que me ayudaron y el resto a las carteleras de las ciudades más importante del mundo. Desde Tokio a Buenos Aires.

6/5/2016

El guion ya se va a titular Contracanto. Es una palabra contradictoria, es ruda en su sonido, pero evoca armonía. Así es un poco la atmósfera de la historia. Lidia desea y ama todo lo que le rodea, pero sufre los contratiempos de no encontrar las personas adecuadas. Sólo el joven accidentado, que ahora va en silla de ruedas, le da esperanzas de que vale la pena amar. Luego llegará Fali, el cantante del pub, que ya, en el final del segundo acto, Lidia se ha acercado a él y ha sentido algo que se va a desarrollar.

7/5/2016

He acabado el artículo del Blog, El teatro vacío. El artículo se puede resumir en este fragmento: “En el cine no existe la sensación de sala vacía porque terceras personas (directores, músicos, fotógrafos, montadores, etc.) guían nuestra mirada y manipulan artísticamente nuestras emociones con la imagen, el color, la música y el silencio. Si se pudieran enumerar las emociones que generan una película y una obra de teatro, el cine triplicaría al teatro, pero hay una emoción que hace al teatro inmortal, la mirada es libre.”

En el artículo intento analizar que cuando vemos una obra de teatro estamos solos en el patio de butacas y somos dueños de nuestra mirada y por tanto estamos creando una historia paralela a la que nos están contando.

8/5/2016

Escribiendo una escena del guion en la que Abel, el dueño de pub donde va Lidia, le cuenta a alguien cómo se liga, me vino a la memoria una experiencia de cuando era adolescente. Yo tenía quince o dieciséis años, en aquella época los novios iban un día a la semana a hablar con sus novias a la puerta de la casa de la novia, y los veía hablar y hablar y yo me preguntaba si podría tener novia porque era incapaz de decir dos frases seguidas. Treinta años después escribí el poemario 1957 (donde cuento mi primer recuerdo sobre la muerte, el amor, el sexo, etc.) y en el poemario aparece un poemita sobre ese momento que quería tener novia:

XVII
¿Qué se decían aquellas parejas cada jueves,

allí, casi inmóviles, en el quicial de la puerta?

Pasaban las horas y no dejaban de hablar.

Yo nunca tendré novia, me decía.

La mataré de un silencio.

Ensayaba con los amigos a…

Ensayaba el desamor.

Cada jueves pongo flores a todas las frases de amor que no dije.

¿Por qué estás tan en silencio, amor?

Hoy es jueves y dibujo una flor en el cristal.”

Este diario ha hecho que el poemario 1957 vuelva atener la frescura de cuando lo escribí.

 

9/5/2016

El artículo El teatro vacío me ha hecho reflexionar sobre el teatro y lo que iba a ser un simple análisis sobre el comportamiento del espectador, al final se ha convertido en la reivindicación de una idea sobre la que tengo que buscar argumentos sólidos para ver si es posible lo que propongo:

“Muy bajito (para que los próximos autores airados, revolucionarios, subversivos, provocadores o pausados lo tengan fácil, las infraestructuras de los teatros públicos deberían estar al servicio de las compañías y los autores profesionales para preparar y lanzar sus obras; igual que las infraestructuras de las carreteras, ferrocarriles, puertos y aeropuertos son utilizados por los productores y fabricantes para transportar sus mercancías sin otro límite que la legalidad de los productos y el peaje), para no molestar.”

He hecho la reivindicación con cierta ironía porque puede ser una idea absurda, pero insistiré en ella.

10/5/2016

El guion sigue manteniendo el título Contracanto y cada vez me lo creo más. La historia va adquiriendo la estructura de un coro de tres voces, Lidia, Fali y el joven accidentado. Al final del segundo acto las tres voces se ven y hacen un balance de sus vidas y la historia adquiere una calma que casi se podría llamar felicidad.

11/5/2016

De cuando en cuando cojo una escena de Lidia a ver si sigue manteniendo la personalidad que la historia necesita. A Lidia la he caracterizado como: pesimista, melancólica, versátil, frágil, pasional, valiente, épica, nostálgica, inocente, vengativa, prudente. ¿Cuál de estos adjetivos de Lidia se dan en esta escena? Si los personajes dan bandazos, y un día son una cosa y mañana la contraria, es muy difícil que la historia fluya.

Escena 56 para hacer la prueba:

(Abel ya tenido una relación amorosa con Lidia)

SEC. 56- INT. PUB DE ABEL. NOCHE

Lidia está sentada a la mesa cerca de Fali. Está sola.

Fali CANTA una canción de (…)

Lidia lo mira embobada.

Cuando acaba la canción, Fali se dirige a Lidia.

FALI

Siempre he querido hablar contigo… ¿Me permites?

LIDIA

Claro.

Abel observa la escena.

FALI

Siempre vienes acompañada y…

(mirando hacia Abel)

(irónico)

Mira, tu guardián no nos quita la mirada de encima.

LIDIA

No es mi guardián, es muy bueno conmigo.

FALI

Todas mis canciones, cuando estás cerca, te las dedico a ti, ¿tú lo sientes?

Fali cruza los dedos y sonríe esperando la respuesta.

LIDIA

Sí te siento.

FALI

(ríe)

¡Bien!

Lidia también ríe.

LIDIAGracias por hacerme reír. Lo necesito.

FALI

Gracias a ti, sólo que una persona me diga que siente lo que yo canto ya le da sentido a mi vida.

LIDIA

¿Y te conformas con tan poco?

FALI

Si conocieras mi vida… Pero no vamos a ponernos tristes, quiero ver esa sonrisa maravillosa, es un regalo.

LIDIA

Me ha costado entenderte, pero me transmites una paz… eres especial.

Abel se acerca a la mesa.

FALI

¿No te lo decía?

LIDIA

(a Abel)

Invito a Fali a lo que quiera.

ABEL

(celoso)

Aquí no servimos porros.

LIDIA

(enérgica)

No tienes derecho a humillar a Fali.

ABEL

Qué carita más sensual se te pone.

LIDIA

Me das asco.

Los adjetivos que vemos claramente en esta escena son: versátil, frágil, pasional y valiente. Esta es la escena 56 y ya los personajes están casi consolidados.

12/5/2016

Al reescribir el artículo del blog El teatro vacío, he encontrado una cita de la periodista Maryem Castillo sobre la obra de Miguel del Arco, Juicio a una zorra interpretada por Carmen Machi, algo que anima a los que nos dedicamos a este oficio de contar historias: “Carmen Machi recuerda con su particular Helena de Troya por qué “el teatro sobrevive y no debe ni puede morir”

13/5/2016

He visto la película Mis hijos, de Eran Riklis, y, siendo muy fácil caer en la demagogia cuando se habla de Israel y Palestina, Riklis lleva la historia a las emociones y hace que el marco donde ocurren los hechos lo juzguemos nosotros, él sólo lo muestra. Esta historia de amor entre un joven palestino, Eyad y una joven israelí, va derivando en una historia de amor /amistad con el joven paralítico, Yonatan, que cuidaba y muere, y de amor/lealtad con la madre de Yonatan. Mis historias huyen de todo lo que sea contexto o marco social. Están ahí y determinan el comportamiento de los personajes, pero el contexto es un tema de intelectuales y filósofos.

14/5/2016

Me cuesta defender una tesis hasta de las cosas que domino. Cuando releo mis artículos veo que a veces defiendo algunas tesis sobre arte, cine o teatro, y siento pudor de que pueda influir en alguien que me tome por otra cosa que no sea contador de historias. Si transmito algo me gustaría que fuera a través de mis historias.

15/5/2016

Hoy es mi cumpleaños (64) y, si nadie me lo recuerda, diría que tengo la edad de cada personaje que hago hablar. Me paso tanto tiempo con ellos que puedo ser El abuelito (75) del guion La mirada, de Antonio (50) de La calle, Andrea (22) de El puesto, Marcos (23) de La noche, Daniela (45) de Siroco), Joaquín (40) de Rokalia, María (24) de Nadie y Mercé (23) de Mai més.

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